siempre hay algo que lo estropea todo

El sol que ilumina tu rostro arruga. El chocolate engorda. Las golosinas son malas. Lo bonito es caro. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina. Reírte a carcajadas, viajar, correr, quitarte la ropa, subirte a una atracción, cantar hasta que te quedas sin voz, bailar hasta que dudes si ha sido buena idea ponerte tacones altos esa noche. Y después de todo, lo peor que puede llegar a pasarte es que, sonriendo frente al espejo, tengas que volver a peinarte.